¡40 años! Este curso, nuestro centro cumple 40 años. Un 4 de octubre de 1982, con el nombre de Ntra. Sra. de Guadalupe, abrió sus puertas con mucho
entusiasmo y pocos medios a unos pocos chavales que acudían a cursar la antigua EGB. Los que somos más jóvenes y no asistimos a estos comienzos hemos oído mil historias y anécdotas que, con la sonrisa en los labios y un punto de nostalgia en la mirada, todos los que inauguraron el cole nos cuentan.
Nos hablan de unos comienzos humildes y difíciles; “como los de Marcelino”, siempre afirman. Del tesón y el esfuerzo de un grupo de padres que, deseando una educación cristian
a para sus hijos, y gracias a la intervención del párroco local, consiguieron que los Hermanos Maristas llegaran a este pequeño pueblo de Cáceres. Recuerdan con ternura a los primeros cuatro Hermanos que supieron crear una familia educativa ilusionada. Eleuterio, Hegesipo, Laudelino y Orencio, como director, les enseñaron con su presencia y su trabajo cómo educar siguiendo la senda de
Marcelino. Entre risas, siempre mencionan las clases en “gallineros reformados”, cuyos tejados desafiaban milagrosamente al viento y a la lluvia; esa sala de profesores en las que pasaban horas entre proyectos, dulces, sueños y cafés; a esos padres comprometidos y dispuestos a colaborar en todo; o esos carnavales en los que, como buenos moralos, todos se disfrazaban juntos. Y nunca olvidan mencionar ese concurso de belenes en el que los profesores recorrieron durante las vacaciones las casas de los alumnos que les abrían sus puertas, sus corazones y sus despensas, quejándose siempre de los kilos que cogieron esa Navidad. 
Poco a poco, el colegio fue creciendo en edificios, profesorado y alumnado. Y el claustro de profesores siguió siendo una familia que, con ilusión y esfuerzo, construía un gran centro educativo. Recuerdan haber visto llegar el BUP y verlo desaparecer junto a la EGB. Recuerdan cómo nos unimos al colegio de las religiosas que había en Navalmoral y cómo formamos Ntra. Sra. de Guadalupe. Recuerdan las diferentes leyes educativas y el papeleo nuevo que siempre conllevaban. Recuerdan la llegada de la ESO, de las nuevas tecnologías, del bilingüismo y miles de nuevos retos en las aulas que nunca les han asustado. Y lo que más sorprende a los profesores jóvenes, recuerdan a cada niño y niña que ha pasado por sus aulas. Recuerdan sus rostros, sus nombres, sus travesuras y capacidades. Y los recuerdan porque cada uno de ellos tiene un lugar en sus corazones de increíbles educadores.
¡Cumplimos 40 años! 40 años de historias, proyectos, exámenes, excursiones, lecciones, talleres, oraciones y celebraciones. 40 años de esfuerzo e ilusión por construir un colegio abierto, dinámico y de calidad que forme personas comprometidas, capaces y que lleven a la Buena Madre en sus corazones. Ahora nos toca a nosotros, los jóvenes, recoger el testigo y llenar de vida y nuevos sueños a nuestro colegio por otros 40 años y más.
